ASTIC envía cartas a los ministerios de Fomento, Industria y Economía y Hacienda donde exige soluciones al incremento del combustible

AMDPress.- La Asociación de Transporte Internacional por Carretera (ASTIC) ha enviado una serie de cartas a los máximos responsables de los ministerios de Fomento, Industria y Economía y Hacienda donde incide, una vez más, sobre las graves consecuencias que tiene sobre el sector el incremento del precio del combustible. En la misiva, la asociación refleja, asimismo, otra serie de cuestiones que están afectando gravemente al crecimiento de las empresas de transporte por carretera.

«“Encontramos, en primer lugar, que entre el conjunto de incrementos de costes que ha experimentado el sector», refleja la carta, «“el más destacado es el del carburante, con aumentos muy considerables y en continua progresión ascendente que nadie parece capaz de detener y desde luego el sector no puede repercutir en sus precios, sino tal vez en una mínima proporción».

En este sentido, «“y a falta de la realización de los correspondientes estudios que consideramos indispensables, una simple aproximación a la realidad nos indica que si bien, los continuos incrementos del precio de barril de crudo se traslada automáticamente al precio final, no se observa ninguna disminución de dicho precio motivado por la destacada y constante depreciación del dólar respecto al euro».

Para ASTIC no tiene sentido que cuando el dólar se mantenía fuerte y se revalorizaba con respecto a nuestra moneda, siempre se justificaba el incremento del precio del combustible al tener que abonar su factura en dólares, «“ahora que tenemos una moneda fuerte con respecto al dólar, y con una paridad establemente favorable, no vemos reflejado en el precio del combustible que consumimos los efectos favorables de esta situación».

Dicho de otro modo, y como refleja la misiva, «“cuando sube el precio del crudo, sube el precio final que tenemos que abonar, cuando la moneda nacional se deprecia respecto al dólar, sube igualmente el precio final y cuando es el dólar el que se deprecia en relación con nuestra moneda, no se produce ninguna situación favorable a nosotros en el precio final».

Esta situación, tal y como está planteada, supone que el beneficio producido por una paridad favorable de la moneda, es aprovechado por otros elementos de la cadena de producción ajena a nosotros. Ello priva al transporte, consumidor final, del más mínimo beneficio al no reflejar el precio que abonamos las variaciones de la paridad cuando éstas nos son favorables.

Por ese motivo, ASTIC, ha solicitado a los ministerios competentes en esta materia, «“que pongan en práctica las actuaciones necesarias para aclarar en qué fase del proceso, y por quién, dichos beneficios son absorbidos y la adopción de las medidas necesarias para atajar esta injusta situación, permitiendo que si se da una situación favorable en el proceso, los beneficios puedan ser disfrutados por los consumidores finales, en este caso las empresas de transporte por carretera.

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