Fenadismer no augura un trasvase masivo de camiones tras el fin de los peajes en AP-7 y AP-4

Fenadismer no deja de solicitar un plan de descuentos para el desvío voluntario de camiones en el resto de autopistas de peaje.

La eliminación de los peajes de las autopistas AP-7 (Alicante-Tarragona) y AP-4 (Sevilla-Cádiz) redistribuirá mejor los tráficos, pero no supondrá un trasvase masivo, aunque sí «importante» de camiones desde las carreteras nacionales paralelas hacia estas vías de alta capacidad, auguran desde Fenadismer, organización que no deja de solicitar un plan de descuentos para el desvío voluntario de camiones en el resto de autopistas de peaje.

Con todo, desde la organización que preside Julio Villaescusa hacen pública su satisfacción porque el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, haya cumplido su compromiso de ir liberando los peajes de las autopistas una vez que se vayan agotando los contratos de concesión que ostentan las empresas explotadoras de dichas vías. Y es que ya a finales de 2018 venció la concesión de la autopista AP-1 Burgos-Armiñón, que suma 84 kilómetros de longitud,  quedando liberada completamente de peaje, uniéndose a ella desde este 1 de enero las autopistas AP-7 entre Alicante y Tarragona, con un total de 474 kilómetros, y la AP-4 entre Sevilla y Cádiz, con un recorrido de 94 kilómetros. En 2021 vencerá el tramo de la AP-7 desde Tarragona hasta la frontera de la Junquera y el de la AP-2 entre Zaragoza y el Mediterráneo.

Para Fenadismer, la eliminación de los peajes de las autopistas aportará indudables ventajas para la mejora de la seguridad vial y la descongestión de la red viaria nacional, «ya que permitirá una mejor redistribución de los tráficos tanto privados como profesionales entre las carreteras nacionales y las autopistas paralelas de peajes, basando la elección por una u otra vía por parte de los conductores no en criterios exclusivamente económicos como hasta ahora, sino en función de la distancia del trayecto a realizar o del destino del viaje».

Ello permitirá, estiman, un importante trasvase de vehículos particulares que actualmente circulan por las carreteras nacionales a las autopistas de peaje por su mejor trazado y velocidad máxima permitida, lo que posibilitará una utilización más racional de las carreteras nacionales por los vehículos de transporte que así las elijan en función del destino de la mercancía, al tener los camiones limitada técnicamente su velocidad a 90 kilómetros/hora, «por lo que se estima que existirá un trasvase importante pero no masivo de camiones a las autopistas de peaje».

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