El «ius variandi» o derecho de disposición sobre las mercancías ¿en qué consiste y quién puede ejercitarlo? Por Néstor Val, director gerente de Lextransport Grupo

El denominado derecho de disposición sobre las mercancías, establecido así en la Ley del Contrato de Transporte Terrestre de Mercancías, ofrece con carácter general al cargador, y excepcionalmente al destinatario, la facultad de modificar unilateralmente el contrato de transporte, pudiendo así adaptar la prestación debida por el porteador al interés concurrente en cada momento.

En consecuencia, y de acuerdo a lo anterior, el ejercicio del “ius variandi” corresponde en particular y en exclusiva a dos sujetos: en primer lugar, el cargador, quien “tiene derecho a disponer de la mercancía, en particular ordenando al porteador que detenga el transporte, que devuelva la mercancía a su origen o que la entregue en un lugar o a un destinatario diferente de los indicados en la carta de porte”; en segundo lugar, esa facultad “variandi” corresponde al destinatario “cuando así se hubiese pactado expresamente”, si bien limitada, en comparación con el derecho del remitente, a que la persona designada para la entrega de las mercancías no puede, a su vez, “designar un nuevo destinatario”.

Además de esto, el ejercicio del derecho de disposición, de conformidad señala el artículo 30, está subordinado al cumplimiento de otras condiciones: Por un lado, “el cargador o el destinatario debe presentar al porteador el primer ejemplar de la carta de porte, en el que constarán las nuevas instrucciones, y resarcirle de los gastos y daños que se ocasionen por la ejecución de tales instrucciones”.

Por otro lado, “la ejecución de las nuevas instrucciones debe ser posible en el momento en que se comuniquen al porteador, sin dificultar la explotación normal de su empresa ni perjudicar a cargadores o destinatarios de otros envíos. En caso contrario, el porteador deberá comunicar inmediatamente la imposibilidad de cumplir tales instrucciones a quien se las dio”, y además, “las instrucciones no podrán tener como efecto la división del envío”. Consecuentemente y derivado de lo anterior, “el porteador que no ejecute las instrucciones que se le hayan dado en las condiciones anteriormente señaladas, o que las haya ejecutado sin haber exigido la presentación del primer ejemplar de la carta de porte, responderá de los perjuicios causados por este hecho”.

Por último, es preciso señalar que el derecho del cargador “se extingue cuando el segundo ejemplar de la carta de porte se entregue al destinatario o cuando éste reclame la entrega de la mercancía o haga uso de los derechos que le corresponden en caso de pérdida o retraso en la entrega”. Solo a partir de ese momento, “el porteador deberá someterse a las instrucciones del nuevo destinatario”.

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