Prueba del Ford Trucks F-MAX 500 cv: Nacido para eclipsar

Por Silvio Pinto.- Afrontamos esta prueba sin la ventaja de las ayudas aerodinámicas de los semirremolques que afinan habitualmente las grandes marcas, en una situación por lo tanto de igualdad con el resto de profesionales que comparten la vía, y que a buen seguro pondrán en valor. Además, el semi, como ya habrá adivinado la mayoría por su denominación, juega con la desventaja añadida de ser un tauliner, y ya sabemos todos también que las lonas no casan con el viento tan bien como lo hace la fibra de los “frigos”, motivo por el que estos últimos son los elegidos habitualmente para las pruebas de consumo.

La jornada transcurrió entre nubes y sol, con temperaturas que en las horas más frescas reflejaban 5ºC, y que nunca llegaron a superar los 16. Buscamos la posición idónea para disfrutar de esta larga jornada, y no nos resultó difícil encontrarla con los ajustes del volante y del asiento (el salpicadero viene “ajustado de serie” con el pronunciado escorzo hacia el conductor de la consola central). Los reposabrazos son sencillos y de naturaleza plástica, pero justifican su uso por el ligero mullido que presentan y su rápida regulación.

Al final de la jornada nuestro cuerpo no se resintió de las horas a bordo, habiendo resultado una de las butacas más confortables que hemos probado, aunque no sea la más aparatosa visualmente.

Otro detalle que hace especialmente acogedor al F-Max es su insonorización. No podemos poner datos de los decibelios que marca, pero podemos dar fe de que no recordamos una cabina que transmita más silencio que la de nuestro protagonista. El aislamiento acústico está especialmente conseguido, tanto en el motor como en la aerodinámica, lo que redunda en una mayor calidad de vida a bordo.

Los retrovisores a pesar de sus enormes carcasas monocuerpo no restan tanta visibilidad como cabría esperar tras ellos, en parte por el acertado equilibrio de distancias a los pilares A y al conductor. Devuelven una magnífica y amplia imagen, siendo el frontal el que más “engaña”, mientras que el lateral de bordillo no termina de brillar por verse ligeramente obstaculizado por la persiana que monta la ventanilla del acompañante.

Nos ponemos en marcha

La puesta en marcha se lleva a efecto con una llave de corte clásico, y el movimiento se inicia con normalidad. Recordamos que la cadena cinemática está compuesta por la sociedad del motor Ecotorq de 12,7 litros más capaz, es decir, 500 cv de potencia y 2.500 Nm de par máximo, asociado al cambio Traxon de ZF, la caja que más “novios” tiene en la actualidad. Admite guiado por GPS dando lugar al MaxCruise, nombre que recibe el control de crucero predictivo de Ford Trucks. Este sistema permite tres niveles de gestión […]

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