El mundo del transporte cierra filas para reclamar sensatez en la transición energética

De izqda, a dcha, Miguel Ángel Ochoa (Fundación Corell), Antonio Pérez Millán (UOTC), Rafael Barbadillo (Confebus), José Luis Olivella (Fitrans), Julio Villaescusa (Fenadismer), Marcos Basante (Astic), Javier Carbajo (Fundación Corell).

El transporte por carretera ha dado un paso al frente para hacer un llamamiento a la sostenibilidad, la prudencia y la seguridad jurídica en el desarrollo de los nuevos modelos energéticos, tal y como ha quedado expuesto durante la celebración de la segunda edición del foro anual de la Fundación Corell, que ha girado en torno a la «Energía para una nueva movilidad»

Abrió el evento María José Rallo, secretaria general de Transporte del Ministerio de Fomento, quien no dudó en defender la certidumbre regulatoria y un plan de transición justo para que el transporte pueda contribuir de forma esencial a la descarbonización.

«No se puede hablar de política de transporte sin hablar de política de movilidad ni de política energética», afirmó, para no dejar pasar la oportunidad de insistir en que «hay que apostar por la introducción masiva de tecnología y digitalización en el transporte» en un momento en el que, destacó el alto cargo ministerial, nos encontramos «en un cambio de paradigma en el transporte que va a exigir un cambio de las políticas energéticas». Y adelantó la presentación a lo largo de los próximos meses por parte del Gobierno de una Estrategia de Movilidad.

El Foro acogió dos mesas redondas. En la primera, centrada en la producción y distribución de energía para la movilidad, destacó el animado debate entre las diferentes visiones expuestas por Ángel Bautista, director de Relaciones Institucionales de Repsol, y Carlos Bergera, responsable de Relaciones Externas de Smart Mobility de Iberdrola.

Así, Ángel Bautista defendió la competencia entre diferentes energías («la movilidad es multienergía») para opinar que «la electrificación del parque móvil no es la solución», no sin apuntar la paradoja que representa el hecho de que la producción de baterías en China consume una gran cantidad de energía generada con carbón.

Bien distinto fue el punto de vista del portavoz de Iberdrola cuando confirmó que «apostamos por una transición rápida hacia la electrificación», para confiar en que «el mercado se va a decantar por esta opción» y anunciar que «no hay ningún problema para la generación de electricidad en España en los próximos años para electrificar el transporte». De hecho, llegó a afirmar tajantemente que el transportista con furgonetas urbanas que no electrifica en la actualidad su flota «ya está perdiendo dinero».

En una segunda mesa redonda centrada en el coste de la transformación energética de la movilidad, Pedro González-Gaggero, socio de E&Y, advirtió de que no creía que pase el año 2020 sin que en España se afronte una reforma de la fiscalidad. Por su parte, Javier Cañestro, director de GantaBI, puso en valor los datos para explicar que las empresas que generar valor de los datos que ya tienen incrementan un 5% su rentabilidad.

Jaime Vázquez, director de Ventas y Marketing de Mercedes-Benz Trucks, expuso cómo en los últimos 20 años se ha reducido el consumo de combustible de los vehículos industriales desde los 40 litros cada 100 kilómetros hasta menos de 30 litros, y atisbó un futuro donde convivan diferentes tecnologías en función del tipo de transporte y de las diferentes próximas décadas que haya que analizar.

Una de las intervenciones seguidas con mayor interés por los numerosos asistentes a este Foro fue la protagonizada por Emiliano López Atxurra, presidente de Petronor y Tecnalia, quien insistió en que «sin cooperación público-privada no es posible la transición energética» para defender la gobernanza energética europea y reclamar un hasta ahora inexistente consenso de Estado en torno a este asunto. «Las alubias se están cociendo en Europa, que es un club de destino compartido pero no de hermanos que no se pelean», remató gráficamente su brillante discurso este directivo.

Con todo, el II Foro giró en torno a la urgente necesidad de un debate acerca del modelo energético requerido para el correcto funcionamiento del transporte terrestre, y puso de relieve la importancia de la sostenibilidad, la prudencia y la seguridad jurídica para un sector que supone el 5,5% del PIB español e implica alrededor de 550 000 empleos directos.

En este contexto, Fundación Corell hace una firme apuesta por una actuación ordenada, asociada a una cronología con hitos y metas realistas, cuyo objetivo sea evitar poner en entredicho la estabilidad del sistema y proporcionar certidumbre, “teniendo en cuenta que el centro de la problemática que rodea al sector de la movilidad está intrínsecamente relacionado con el cambio de modelo energético”, señala Miguel Ángel Ochoa, presidente de la institución.

Así, «el avance del modelo energético para dar respuesta a los retos que plantea el transporte terrestre actual y futuro pasa por ser conscientes de la necesidad de una neutralidad tecnológica, que permita la toma de decisiones y la puesta en marcha de soluciones homogéneas en línea con el ritmo del entorno», destaca Miguel Ángel Ochoa.

El sector del transporte defiende una movilidad sostenible
Durante el transcurso del foro, las asociaciones Astic, Confebus, Fenadismer, Fitrans y UOTC presentaron una declaración conjunta a favor de una movilidad sostenible (consulta íntegra la declaración). En ella reflejan su cooperación y compromiso con las iniciativas necesarias para garantizar un crecimiento económico y sostenible, empleo de calidad, la transformación del modelo energético y tecnológico, la mejora del medioambiente y el cumplimiento de los acuerdos internacionales suscritos por el Gobierno de España.

«Nos encontramos ante una situación económica convulsa que hace necesaria, más que nunca, una neutralidad tecnológica, así como una transición energética pactada entre todos los agentes involucrados. Por esta razón, apoyaremos aquellas medidas positivas que persigan de una forma razonable y sostenible, social y económicamente, el cumplimiento de los objetivos medioambientales marcados«, resaltaba Miguel Ángel Ochoa durante su intervención.

Apoyo a los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU
Las organizaciones empresariales firmantes han manifestado su voluntad de cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), impulsados por la Organización de Naciones Unidas. En concreto, centran su interés en el Objetivo 3, centrado en el avance hacia una transición energética favorable para el medio ambiente; el Objetivo 8, que busca fomentar el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y un trabajo digno para todos y, por último, el Objetivo 9, que apoya el desarrollo de infraestructuras resilientes, la promoción de la industrialización inclusiva y sostenible y el fomento de la innovación.

Con todo ello, Fundación Corell ha mostrado su disposición para trabajar mano a mano con todos los agentes implicados en el desarrollo de un nuevo paradigma del sector, que debe tener en cuenta la complejidad de la actividad económica del transporte por carretera. “Lo cierto es que, si la incertidumbre es una amenaza, la planificación es el mejor antídoto”, ha afirmado Miguel Ángel Ochoa durante el evento.

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