La IRU censura el plan de movilidad europeo por no medir las emisiones «del pozo a la rueda»

La IRU defiende que la estrategia adecuada debe pasar por un enfoque más amplio en el que se tengan en cuenta las emisiones «del pozo a la rueda».

La estrategia de movilidad de la UE, presentada este miércoles 9 de diciembre, limitará enormemente el potencial de descarbonización del transporte profesional por carretera, al tiempo que provocará literalmente la desaparición del transporte de pasajeros por carretera en autocar. Es la primera valoración de la Organización Internacional del Transporte por Carretera, IRU, de la Estrategia de Movilidad Sostenible e Inteligente de la Comisión Europea.

Para esta organización que representa a nivel mundial al sector del transporte, el plan europeo no logrará alcanzar los objetivos de neutralidad de carbono para 2050, ya que se basa en un enfoque distorsionado «del tanque a la rueda» debido a que sólo mide las emisiones de CO2 en el tubo de escape del vehículo. Un planteamiento que no hará sino limitar el potencial de descarbonización del transporte de mercancías y pasajeros por carretera, advierten.

La IRU defiende que la estrategia adecuada debe pasar por un enfoque más amplio en el que se tengan en cuenta las emisiones «del pozo a la rueda». De no ser así, el contundente enfoque de cambio modal de esta estrategia conducirá a inversiones enormemente equivocadas e inútiles, auguran.

Por si fuera poco, una de las medidas más controvertidas de la estrategia de la Comisión Europeo pasa porque el transporte de viajeros por carretera para trayectos inferiores a 500 kilómetros sea neutro en emisiones de carbono ya en 2030 tomando como medida las emisiones «del tanque a la rueda», una decisión que «destruirá efectivamente el sector del transporte en autocar, que es, con mucho, la forma de transporte más ecológica e inclusiva», alertan desde la IRU, para añadir que «la estrategia afectará a los ciudadanos más vulnerables, como los muy jóvenes, los ancianos y los discapacitados, que dependen del transporte en autocar, y también eliminará los servicios rentables que alejan a las personas de sus automóviles privados».

Este plan distorsionado para la neutralidad del carbono se limitará a trasladar las emisiones de CO2 de un autocar ecológico de muy bajas emisiones a un tren eléctrico que funciona con carbón, cuando se considere la fuente de la energía, denuncian, para recordar que los autocares diésel ya son mucho más limpios que el ferrocarril electrificado, «por lo que no entendemos por qué la Comisión sigue ignorando la contribución sin parangón del transporte colectivo de pasajeros por carretera», apunta Raluca Marian, delegado general de la IRU ante la UE.

Comparte en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *