La Guardia Civil avisa de que la prohibición de descanso en cabina puede provocar un incremento de robos en camiones

Durante la jornada organizada por Aeutransmer quedó claro que no hay suficientes parkings vigilados que, además, dispongan de zonas donde los transportistas puedan realizar su descanso.

La futura normativa que impedirá el descanso en la cabina de los camiones podría provocar un incrementos de los robos de mercancías en camiones, según ha advertido Fernando Ropero, agente de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, durante su intervención en una jornada organizada por Aeutransmer sobre el robo de mercancías, a lo largo de la cual ha añadido también que dejando al margen aquellos que se corresponden con la distribución y reparto en zonas urbanas, la mayoría de los robos de mercancías se producen en polígonos industriales y áreas de descanso.

Ante un posible incremento de este tipo de delitos, Fernando Ropero no ha dejado de destacar que se ponga el acento en las medidas de seguridad y que se denuncie siempre, ya que solo así se puede poner cerco y desmantelar las bandas dedicadas al robo de mercancías.

Otra de las conclusiones derivadas de este encuentro organizado por Aeutransmer apunta que el establecimiento de un protocolo de seguridad en el que se implique a la empresa de transporte es esencial para minimizar los robos de mercancías. Así lo expusieron Gabriel Mesas y Miguel Ángel Carro (LG Electronics), como representantes de una empresa cargadora muy expuesta a este tipo de delitos.

Gabriel Mesas, de LG Electronics, reconocía que las medidas especiales que se deben tomar para evitar los robos encarecen el transporte ya que, por poner un ejemplo, su empresa tiene muy limitada la utilización de lonas por su especial vulnerabilidad. También puso de manifiesto que, según estadísticas internas, en este tipo de delitos España comparte la cabecera del ranking mundial con países que lideran la delincuencia.

Al hilo de la futura prohibición del descanso en cabina, el problema, según Mesas, es que no hay suficientes parkings vigilados que, además, dispongan de zonas donde los transportistas puedan realizar su descanso. Si bien es deseable que se legisle para que las condiciones sociales de este colectivo sean mejores, las administraciones públicas no deben olvidarse de implantar la infraestructura necesaria para conseguirlo, apuntó.

A la pregunta de ¿qué podemos hacer los cargadores?, Miguel Ángel Carro explicaba el protocolo de seguridad que tiene establecido su empresa y que, entre otras cuestiones refleja: Confidencialidad de la carga; Evitar las rutinas; Cuidadosa planificación y coordinación de la ruta prescindiendo, en la medida de lo posible, de paradas en zonas sin vigilancia; Paradas en zonas recomendadas o no recomendadas y Minimizar los tiempos de espera, sobre todo en polígonos industriales.

Además, su empresa exige a los transportistas una corresponsabilidad sobre el valor de la mercancía en caso de robo, y de ahí que sean muy exigentes cuando cargan spot, contratándolo siempre con empresas de transporte con las que ya estén trabajando. Para LG la pérdida económica, aun siendo importante, no es lo principal. En su caso un robo en plena campaña implica la necesidad de reponer la mercancía en plazo, algo que no siempre es posible, ocasionando un grave perjuicio comercial.

Desde su visión como compañía aseguradora Jorge Llerandi, presidente de Llerandi Riesgo y Seguros, ha explicado que existen mercancías sensibles, como es el caso de la tecnología, que suponen un coste importante para las aseguradoras y de ahí que las claúsulas de estas pólizas sean cada vez más restrictivas.

En palabras de Llerandi, las aseguradoras no pueden dar cobertura a las actuaciones negligentes y de ahí que la premisa para el cobro de la indemnización sea la existencia de una “debida vigilancia”, algo que no siempre es fácil de cumplir y que prácticamente se reduce, en el caso de paradas, a que éstas se realicen en un recinto cerrado o en un parking vigilado.

Jorge Llerandi lanzaba el mensaje de que, aunque el peso de las medidas de seguridad debe recaer sobre el cargador, es fundamental la elección  de un proveedor de transporte de confianza que se involucre en la política de seguridad. Si efectivamente se han tomado las medidas adecuadas, los cargadores podemos estar tranquilos en cuanto a que la aseguradora responderá con el pago del valor de la mercancía, valoran desde Aeutransmer.

Luis Alberto García Villar, abogado del despacho Rogers&Co, ha indicado hasta donde llega la responsabilidad del transportista cuando sufre el robo de las mercancías, y puso de relevancia aquellas situaciones en las que se rompe la limitación de la responsabilidad establecida por ley en 1/3 del IPREM diario, algo menos de seis euros por kilo de mercancía.

Uno de los casos de ruptura del límite es la existencia de negligencia grave por parte del porteador que tiene el deber de custodia de las mercancías con “la diligencia propia de un buen profesional”. Explicó Garcia Villar los diferentes elementos que se valoran para el establecimiento de la negligencia, entre los que se encuentran: exigencias legales, pactos contractuales, lugar de estacionamiento del vehículo, medidas de seguridad, presencia o no del conductor en el vehículo, conocimiento del valor o naturaleza de la mercancía y presentación y contenido de la denuncia. Los valoran caso por caso en función de las pruebas existentes.

Por último aclaró Luis Alberto García que, cuando hay una suplantación o falsa identidad del transportista subcontratado para la recogida de la carga, las sentencias atribuyen la responsabilidad a la empresa de transporte efectivamente contratada, que es quien debería haber puesto todas las medidas necesarias para que no se diera esta situación.

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