Todos los indicadores de morosidad empeoran con la pandemia

El plazo medio de pago de los servicios de transporte se sitúo en 86 días en septiembre.

La morosidad continúa siendo uno de los obstáculos más importantes a los que se enfrentan las empresas españolas de transporte. Así se desprende de la última edición publicada del Observatorio permanente de la morosidad y los pagos en el sector del transporte por carretera, elaborado por Fenadismer y la Fundación Quijote para el Transporte. Las encuestas realizadas a 800 operadores a lo largo del noveno mes del año revelan que el plazo medio de pago de los cargadores a los transportistas se situó en septiembre en los 86 días.

Este lapso constituye un empeoramiento notable con respecto a los plazos que se manejaban el mes anterior (82 días) y extraordinario si lo comparamos con la época pre-Covid, como evidencia el hecho de que en febrero los cargadores e intermediarios tardaran una media de 78 días en abonar a los transportistas los servicios que estos prestaban.

Y no se trata sólo de que haya algunos clientes que se demoran demasiado a la hora de pagar, es que lo normal -entendiendo lo normal por lo más habitual– es que los cargadores abonen los servicios que reciben excediendo los plazos que marca la ley. En este sentido, “el 72% de los pagos que se realizan a las empresas transportistas por parte de sus clientes incumplen la legislación vigente en materia de morosidad al superar el plazo máximo de 60 días a contar desde la realización del servicio”, subrayan desde Fenadismer.

Esos 60 días son “el plazo límite sobre el que el Ministerio de Transportes está tramitando un anteproyecto de ley para establecer un régimen sancionador a que aquellas empresas que paguen a sus transportistas por encima de ese plazo”, recuerdan desde la federación que preside Julio Villaescusa.

Si esa proporción de incumplimiento no fuera ya alarmante de por sí, Fenadismer hace hincapié en el hecho de que “un 29% de los clientes pagan en plazos de pago superiores a los 90 días desde la prestación del servicio”. Es decir, prácticamente en tres de cada diez viajes el transportista no ve un euro hasta pasados tres meses de realizar el trabajo para el que es contratado.

En lo que a las modalidades de pago se refiere, las opciones preferidas a lo largo del mes de septiembre han sido el confirming (47%), seguido por la trasferencia (39%) y el pagaré (14%). El cheque continúa manteniendo un papel meramente testimonial y sólo es el medio elegido en el 1% de las operaciones.

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