El tacógrafo obligatorio en furgonetas sin limitador de velocidad genera una nueva preocupación

«Nos puede salir el tiro por la culata», ha alertado Valdivia, en previsión de que exista la tentación de que estos vehículos que realizan transporte internacional ligero circulen por las carreteras europeas a mucha mayor velocidad que actualmente.

El análisis sosegado de las medidas contenidas en el recientemente aprobado Paquete de Movilidad está dando lugar al nacimiento de una nueva preocupación relacionada con una de las iniciativas contenidas en la nueva normativa. Se trata de la obligatoriedad de que los vehículos ligeros con un tonelaje entre 2,5 y 3,5 toneladas de masa máxima que realicen transporte internacional vayan equipados de un aparato tacógrafo.

Hasta aquí nada que objetar, puesto que la siniestralidad creciente en este tipo de vehículos, empleados cada vez más para realizar labores de transporte profesional en un escenario mucho menos regulado que el relativo al transporte pesado, llevó a las autoridades comunitarias a estudiar y finalmente aprobar esta medida, para cuya entrada en vigor sin embargo habrá que esperar todavía algunos años, ya que la fecha fijada es junio de 2026.

Ahora bien, ha sido Ramón Valdivia, director general de Astic, quien en una reciente intervención en una jornada centrada en el Paquete de Movilidad organizada por la Confederación Nacional de Autoescuelas, ha puesto de manifiesto su preocupación porque esos mismos vehículos ligeros que estarán sujetos a la normativa que registra el tacógrafo no estarán al mismo tiempo equipados con un limitador de velocidad similar al que ya montan los vehículos pesados.

«Nos puede salir el tiro por la culata», ha alertado Valdivia, en previsión de que exista la tentación de que estos vehículos que realizan transporte internacional ligero circulen por las carreteras europeas a mucha mayor velocidad que actualmente para alcanzar así el destino en el tiempo limitado que permita el aparato tacógrafo. Lógicamente, el vehículo ligero estará sujeto a los límites de velocidad legales vigentes en cada vía, pero técnicamente una furgoneta no va equipada con un limitador de velocidad al contrario de lo que ocurre con los camiones.

«Queda tiempo para analizar esta cuestión», reconoce el director general de Astic, al faltar todavía seis años para la aplicación efectiva de esta nueva iniciativa normativa, «pero abogamos porque estos vehículos ligeros que equipen un tacógrafo cuenten también con un limitador de velocidad», avanza.

El guante lanzado por Ramón Valdivia durante la jornada fue recogido rápidamente por Izaskun Bilbao, eurodiputada y miembro del Comité de Transportes y Turismo de este organismo, que coincidió con el directivo de Astic en que «es anticiparse al problema, pero es posible que se produzca este fenómeno».

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