Prueba de la Mercedes-Benz eVito 111: Por el buen camino

En la eVito, la batería de tracción está formada por tres módulos y 300 celdas con una tensión nominal de 365 voltios.

Más potencia y más autonomía son mejoras que se dan por hecho con el cambio generacional de un modelo. La nueva Mercedes-Benz eVito, la versión eléctrica del modelo alemán, las cumple, pero donde realmente marca la diferencia es en el nuevo concepto de conducción. Ocho años después, regresa a nuestras páginas la Vito eléctrica. No, no es cierto del todo ese encabezamiento, puesto que ni es la misma de entonces ni su nombre coincide al 100%. Es una nueva generación, con denominación actualizada, como lo está su rendimiento y las mejoras conseguidas.

La Vito E-Cell tuvo el honor de ser el primer furgón eléctrico de su segmento presentado en esta sección de pruebas, casi al alimón con el Kangoo ZE (en el suyo), allá por 2012. Entonces solo se ofrecía la opción de renting sin posibilidad de compra posterior. La eVito de 2020 sí que se puede adquirir, puesto que se trata de un producto mucho más maduro, que puede ser comercializado con las mismas garantías de cualquier furgón con motor de combustión. Como muestra de ello, Mercedes-Benz da cuatro años de garantía con mantenimiento incluido, y ocho (o 100.000 km) para la batería.

En la eVito, la batería de tracción está formada por tres módulos y 300 celdas con una tensión nominal de 365 voltios. Antes la tensión era la “misma” (360 voltios) empleando 16 módulos con 192 celdas, consiguiendo un aprovechamiento de 32 kW de los 36 de capacidad de la batería. Ahora esa ventana se ha ampliado en 6 kW, pues el nuevo acumulador aprovecha 35 de los 41 kW de capacidad de la misma, detalle que ha de incidir en un mejor envejecimiento de la misma.

En cuanto a motores, la recién llegada es capaz de entregar una punta de potencia de 81 kW (116 cv) frente a los 70 kW (90 cv) de la E-Cell, aunque ojo, pues el valor que encontraremos en la ficha técnica son 70 (kW), que es el que se corresponde con la potencia constante (en la anterior generación este dato era 60 kW). El par motor ha pasado de 280 a 295 Nm, cifra que quedaría justo en medio de la que ofrecen las variantes diésel de 102 y 136 cv. A la vista de los números, puede parecer que no hay grandes diferencias entre ambas generaciones, pero si profundizamos, veremos que existen, y son muy significativas.

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