MAN recuerda a los políticos que deben impulsar la tecnología ya desarrollada por los fabricantes

Los fabricantes de vehículos han cumplido con su parte y han desarrollado los vehículos y los servicios correspondientes para avanzar hacia los objetivos de descarbonización del transporte. «Nosotros ya hemos hecho los deberes, ahora está en manos de los políticos dar el impulso necesario para implementarlo con rapidez», afirma con rotundidad, Andreas Tostmann, presidente de la Junta Directiva de MAN Truck & Bus, para añadir que «las nuevas propulsiones alternativas serán más caras que el diésel. Por ello, la lucha contra el cambio climático requiere un control político, ya que es la única manera posible de lograr la paridad de costos con los vehículos diésel».

En concreto, el presidente de MAN espera que los políticos tomen aún más iniciativas a la hora coordinar a las partes implicadas, de manera que pueda crearse, lo antes posible, una infraestructura para vehículos industriales eléctricos con batería y una red de estaciones de servicio de hidrógeno. En cuanto al transporte de larga distancia, los criterios decisivos para que una empresa de transporte opte o no por sistemas de propulsión alternativos son, según Tostmann, la disponibilidad de esa infraestructura y el coste del combustible: «En lo que respecta a la infraestructura, si se tiene en cuenta la elevada demanda de electricidad de los camiones eléctricos, la clave del éxito reside tanto en la red eléctrica como en la cantidad disponible de electricidad. Además, dado que los camiones circulan por las carreteras de toda la UE, e incluso más lejos, es necesario adoptar un enfoque a nivel de toda la Unión Europea».

Asimismo, Tostmann cree que los peajes son otro instrumento fundamental. «Apostamos por reorientar los criterios de los peajes basados en el CO y considerarlos como el factor de evaluación más importante, en lugar de las clases Euro anteriores. Por lo tanto, confiamos en que el Consejo Europeo acuerde una directiva sobre la Euroviñeta antes de que acabe el año», declaró Tostmann. Este acuerdo es un prerrequisito para que Alemania pueda cobrar el CO2 como factor de evaluación en el peaje para camiones a partir de principios de 2023. El nuevo peaje para vehículos pesados será otro incentivo importante para centrarse más en los vehículos de bajas emisiones, como también lo serán los programas de renovación de flota.

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