MAN mejora su equipamiento de serie en materia de seguridad

El sistema de aviso de abandono involuntario de carril (LGS) se activa a partir de los 60 km/h.
El sistema de aviso de abandono involuntario de carril (LGS) se activa a partir de los 60 km/h.

Desde el pasado mes de julio MAN ha introducido algunas mejoras en el equipamiento de serie del que disfrutan la inmensa mayoría de sus vehículos en materia de seguridad. Algunas de las principales novedades en este campo son el sistema de frenada de emergencia (EBA), la señal de frenada de emergencia (ESS) y el sistema de aviso de abandono involuntario de carril (LGS).

MAN ha querido adelantarse a las exigencias de la Unión Europea en materia de seguridad y, pese a que la norma comunitaria establece que todos los vehículos de más de dos o tres ejes con una MMA superior a las ocho toneladas que se matriculen a partir del 1 de noviembre deben contar con un sistema de frenada de emergencia nivel 1, el dispositivo que incorporan los vehículos de la firma germana a partir de julio ya cumplen las exigencias del nivel 2, que será obligatorio desde 2018.

“La nueva generación del EBA de MAN combina la información del sensor del radar en la parte frontal del vehículo y la cámara del parabrisas”, explican desde la propia entidad, cuyos responsables añaden que “esta combinación de sensores permite que el sistema interprete de forma fiable situaciones de tráfico complejas”.

Y es que “los vehículos que circulan por delante y los objetos inmóviles se pueden identificar con más rapidez y seguridad. De esta manera, el sistema gana tiempo para iniciar antes una frenada de emergencia si es necesario. El vehículo puede reducir así más velocidad en caso de emergencia y detenerse unos metros vitales antes”, aseguran desde MAN.

Una de las principales dificultades a las que se enfrenta el sistema consiste en la necesidad de “diferenciar los objetos relevantes (como un vehículo accidentado o detenido al final de un atasco) de los no relevantes (señales de tráfico, entradas de túneles o puentes)”. Para evitar que el sistema de frenado de emergencia se active por error, el EBA no reacciona “hasta que haya muchas probabilidades de interpretar la situación correctamente”.

Una vez que el EBA detecta un obstáculo en la calzada, si no se produce reacción alguna por parte del conductor (cambiando de carril o frenando), el sistema ejecuta automáticamente diversas acciones escalonadas en el tiempo. En primer lugar, “advierte al conductor mediante un sonido de advertencia estridente y un mensaje en pantalla”, al tiempo que “se encienden las luces de emergencia y freno para advertir a tiempo a los vehículos que circulan por detrás”.

La señal de frenada de emergencia (ESS) activa las luces de emergencia además de las de freno, señalizando de este modo la situación anómala a los vehículos que circulan por detrás, circunstancia que ha demostrado ser de gran ayuda para evitar colisiones por alcance.

Ya en ese punto, el EBA desarrollado por MAN reduce el par motor, circunstancia que el conductor debe notar y reforzar su atención sobre la situación anómala que se está produciendo. Si aún así el chófer no reacciona, el vehículo frena automáticamente como complemento a la advertencia. Si incluso llegados a este punto no hay ninguna reacción humana, el EBA inicia una frenada de emergencia que llega a detener por completo el vehículo.

Por su parte, la cámara dotada de la última tecnología con la que está equipado el sistema de aviso de abandono involuntario del carril (LGS) –Lane Guard System “permite una precisión superior de la detección de la vía y un mínimo de advertencias no justificadas”. Cuando la velocidad supera los 60 km/h, el LGS “controla la posición del vehículo en relación con el carril y advierte al conductor si supera la línea del carril involuntariamente”.

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