Los tiempos de espera en los muelles aumentarán hasta 40 minutos si los conductores no cargan ni descargan, sostiene Aecoc

Aecoc argumenta que el marco actual de la Ley de Contrato de Transporte establece que la carga y descarga de mercancías es un servicio que los transportistas pueden prestar a los cargadores adicional y separadamente al servicio de transporte.

Los tiempos de espera para la carga y descarga en los muelles aumentarían en unos 30-40 minutos en un escenario marcado por la prohibición de que los conductores realicen esas labores, según sostiene Aecoc. La medida es defendida por los transportistas pero criticada cada vez con más rotundidad por esta organización de cargadores, que advierte que si se aprueba la citada prohibición, la carga o descarga requeriría la disponibilidad no sólo de muelles sino del personal de descarga -difíciles de gestionar en escenarios como los flujos tensos-, lo que supondría la citada ampliación de los tiempos de espera.

«También es importante precisar que los transportistas no podrían convertir en servicio las 1,5 horas de la actual carga o descarga de un vehículo completo», explican desde Aecoc, para arrojar más información sobre su punto de vista sobre esta cuestión tras las recientes declaraciones de su director general, José María Bonmatí.

La polémica en torno a quién puede o debe realizar la carga y descarga crece día a día en plena negociación de los transportistas con el Gobierno en vísperas del paro del transporte convocado para los días 27 y 28 de julio. Ante la posibilidad de que el Ejecutivo acepte la reclamación de los transportistas y prohíba que los conductores carguen y descarguen, Aecoc argumenta que la prohibición de que el servicio de carga la carga y descarga pueda ser realizado por los transportistas «no supondrá un ahorro para los cargadores sino una importante pérdida de eficiencia para el conjunto de la cadena de transporte que tendrá, entre otros, un impacto económico».

También apuntan que el marco actual de la Ley de Contrato de Transporte establece que la carga y descarga de mercancías es un servicio que los transportistas pueden prestar a los cargadores adicional y separadamente al servicio de transporte, «con las condiciones económicas previamente acordadas y que debe asumir el cargador».

En relación con la controvertida cifra de 2.000 millones de euros anuales en relación con estas labores, la organización de cargadores explica que la prohibición «no sólo no supondrá un ahorro un ahorro de costes para unos en detrimento de otros, sino una pérdida de eficiencia para el conjunto de la cadena, estimada en 2.000 millones de euros anuales».

Y precisa que esta cantidad no es el coste real de las operaciones de carga y descarga tal y como se realizan actualmente sino que es el «fruto de las ineficiencias que se generarán como consecuencia del aumento de los tiempos de espera y por la necesaria duplicidad de recursos -los del transportista y los del punto de carga o descarga-, lo que supone un claro retroceso con respecto a la situación actual».

En resumen, Aecoc es partidario de que «se cumpla la ley de contrato de transporte, presente también en las recomendaciones acordadas en 2008 con el Comité Nacional de Transporte por Carretera, que establece la posibilidad de que éste sea un servicio que pueda ser prestado por las empresas de transporte de acuerdo con el cargador, a cargo del cargador, y reforzar en todo caso su real cumplimiento, así como de valorar la puesta en marcha de los mecanismos necesarios para la mejora de las condiciones en las que se produce».

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