«El transporte lamentablemente seguirá siendo visto por la sociedad como una actividad molesta», augura Juan José Gil, secretario general de Fenadismer

«Persisten centros de carga y descarga donde se actúa de forma insolidaria», denuncia Juan José Gil.

El secretario general de Fenadismer, Juan José Gil, no destila precisamente optimismo cuando opina, en una entrevista concedida a Todotransporte, que «el reconocimiento del sector del transporte por carretera como esencial se está demostrando de forma más evidente en estos momentos tan excepcionales, lo que no significa que una vez que el país vuelva a una situación de normalidad suponga un cambio de actitud por parte de la sociedad y los poderes públicos hacia nuestro sector: lamentablemente seguirá siendo visto por la sociedad como una actividad molesta tanto en las carreteras como en las calles, al que hay que limitar, y por parte de los poderes públicos continuarán con su objetivo de continuar gravándolo con nuevas cargas económicas y de control, y potenciando el desarrollo de otros modos en detrimento de nuestro sector».

También denuncia el portavoz de Fenadismer que «persisten centros de carga y descarga donde se actúa de forma insolidaria», aunque reconoce por otra parte que tras las Órdenes publicadas por el Ministerio de Transportes y la actuación de los agentes de la autoridad la problemática relacionada con la escasez de áreas de restauración y alojamiento que se dio en las primeras semanas del estado de alarma se redujo en gran medida.

A la hora de hacer un primer balance de las consecuencias de la situación vivida en estas últimas semanas sobre el transporte de mercancías por carretera, el portavoz de Fenadismer señala que «el balance no puede ser optimista; como el resto de actividades económicas el azote de la pandemia del coronavirus ha afectado muy negativamente a la rentabilidad y supervivencia del tejido empresarial español del sector del transporte por carretera, y como ocurrió en la crisis de 2008 obligará a un número importante de empresas a cerrar definitivamente por no poder superar la actual crisis económica».

Y en relación con los diferentes retos que deben afrontar las miles de empresas de este sector en nuestro país, explica que «hay que distinguir entre las empresas de transporte que han quedado paradas por falta de actividad de sus clientes, las cuales deben enfrentarse a una situación preocupante de falta de liquidez para afrontar sus costes fijos y que en materia de personal han tenido que acogerse a expedientes temporales de regulación de empleo, o bien despidos, para reducir sus cargas sociales. En el caso de las empresas que mantienen actividad, uno de los principales problemas a que se están enfrentando es el de los llamados “retornos”, que se han  reducido drásticamente por el desajuste en las mercancías que se precisan transportar, principalmente productos de alimentación y otros productos básicos, pero apenas productos industriales,obligando a los camiones a volver vacíos a su lugar de origen. Ello está ocasionando un grave problema de gestión de las flotas y de rentabilidad de los tránsitos, siendo en muchos casos mayor la pérdida por realizar el servicio que por tener el vehículo detenido, pues con el vehículo en marcha, además de los gastos fijos (alquileres, nóminas, seguros, etc) se añaden los gastos de carburante, dietas, peajes y otros».

LEA LA ENTREVISTA COMPLETA EN LA REVISTA TODOTRANSPORTE

Comparte en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *