El régimen de reservas en el contrato de transporte terrestre de mercancías. Por Néstor Val, director gerente de Lextransport Grupo

«Muchas de las reclamaciones que hoy día reciben los transportistas tienen su origen en la falta de reconocimiento externo de las mercancías», apunta el autor del artículo.

Muchas de las reclamaciones que hoy día reciben los transportistas tienen su origen en la falta de reconocimiento externo de las mercancías, en el momento de hacerse cargo de estas para su transporte, lo que lleva a su posterior rechazo en destino, consecuencia de su  estado o de la inexactitud en cuanto a las menciones recogidas en la carta de porte, relativas al número y señales de los bultos. A fin de evitar esta situación, se hace imprescindible para cualquier transportista efectuar las correspondientes reservas en la carta de porte (recordemos que constituye el documento contractual por el que se rige cualquier operación de transporte público de mercancías), dirigidas a poner de manifiesto los defectos advertidos en el momento de hacerse cargo de las mercancías. A mayores, incluso, el artículo 25 de la Ley 15/2009, de 11 de noviembre, del contrato de transporte terrestre de mercancías, en su apartado segundo relativo al “reconocimiento externo” establece que “el porteador que carezca de medios adecuados para verificar la coincidencia del número y las señales de los bultos lo hará constar justificadamente en la carta de porte”.

Por su parte, y con relación al examen de las mercancías el artículo 26 del citado texto legal establece que “cuando existan fundadas sospechas de falsedad en torno a la declaración del cargador, el porteador podrá verificar el peso y las medidas de las mercancías, así como proceder al registro de los bultos” de tal manera que “si la declaración del cargador resulta cierta, los gastos derivados de estas actuaciones serán por cuenta del porteador y, en caso contrario, del cargador”. De igual manera, “el cargador podrá asimismo exigir la realización de todas o alguna de estas comprobaciones y el porteador accederá a ello con tal que el peticionario asuma expresamente el pago de los gastos a que den lugar”. En todo caso, señala el apartado tercero que “este tipo de comprobaciones se llevará a cabo por el porteador en presencia del cargador o sus auxiliares” y “no siendo ello posible, el reconocimiento y registro de los bultos se hará ante Notario o con asistencia del Presidente de la Junta Arbitral del Transporte competente o persona por él designada”, de cuyo resultado “se hará constar en la carta de porte o mediante acta levantada al efecto”.

Por último, es importante indicar que de conformidad con lo establecido en el artículo 27 “el porteador podrá rechazar los bultos que se presenten mal acondicionados o identificados para el transporte, que no vayan acompañados de la documentación necesaria o cuya naturaleza o características no coincidan con las declaradas por el cargador”, debiendo en este caso el porteador comunicar inmediatamente al cargador este rechazo. De igual modo, “el porteador podrá supeditar la admisión de los bultos a la aceptación de las reservas que se proponga formular en la carta de porte, dejando constancia de los defectos apreciados».

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