El Paquete de Movilidad, ante la Justicia europea tras el acuerdo de seis países del Este

La posición de los países del Este es tachada de victimista por la organización de transportistas Fenadismer.

Seis países del Este de Europa, concretamente Polonia, Rumanía, Bulgaria, Lituania, Hungría y Malta, han acordado recurrir ante el Tribunal de Justicia europeo parte de la regulación del Paquete de Movilidad, «por socavar el mercado interior de la UE y reforzar deliberadamente la ventaja competitiva indebida de los Estados miembros de Europa occidental», en palabras de la Ministra húngara de Interior, Judit Varga.

La iniciativa tiene lugar, critican abiertamente desde Fenadismer, «con la connivencia de la Comisaria europea de Transportes, la rumana Adina Valean […], ante las consecuencias tan letales que algunos aspectos sociales y de competencia leal contenidos en dicho paquete legislativo representan para la predominancia que han venido teniendo las flotas de transporte radicadas en dichos países en los últimos años».

La posición de los países del Este es tachada de victimista por la organización de transportistas que preside Julio Villaescusa, colectivo para el que la verdadera realidad del transporte por carretera en la Unión Europea es que las flotas de esos países han copado prácticamente el mercado de transporte internacional en los últimos diez años en detrimento de las flotas de los países occidentales, «gracias a la cuasidesregulación del mercado de transporte a nivel europeo existente hasta la fecha, unido a los menores costes laborales y fiscales, hasta ocho veces inferiores entre los países del Este de Europa y los occidentales».

A partir de los datos de Eurostat, se observa en los últimos diez años el incremento muy destacado en toneladas-kilómetros realizados por la flota polaca, en concreto el 191%, ocupando en la actualidad la primera posición en el ranking europeo, con un total de 229.587 millones de t/km. En tercer lugar del ranking europeo se sitúa Lituania, cuya flota ha crecido un 290%, y en cuarto lugar se sitúa la flota rumana con un incremento del 321% en la última década.

«Dichos crecimientos tan espectaculares debidos, en gran parte, a la deslocalización ‘administrativa’, que no real, llevada a cabo por grandes empresas de transporte occidentales, que en estos años han trasladado su sede a dichos países del Este para poder continuar operando en los mismos mercados occidentales donde actuaban con anterioridad pero con menores costes, han supuesto por el contrario que en los países occidentales se haya producido una importante contracción del transporte internacional realizado por sus flotas».

De hecho, en la última década la flota alemana ha reducido su actividad internacional en un 62% (transportando en la actualidad una sexta parte de lo que transporta la flota polaca), igual porcentaje de reducción que la francesa (transportando 20 veces menos que la flota polaca o tres veces menos que las flotas rumanas o lituanas) y la italiana en un 58%. Por su parte, la flota española ha conseguido mantener su actividad en transporte internacional en esta última década, con un crecimiento de un 32% en dicho período.

Así, el transporte internacional representa el 64% de la actividad de la flota polaca, el 73% de la rumana, el 72% de la búlgara, el 65% de la húngara y el 94% de la lituana, que contrasta con la situación de los países occidentales, en los que la flota alemana e italiana sólo realizan un 11% de transporte internacional o el 8% la flota francesa. En el caso de España el porcentaje se eleva al 33% del total del transporte realizado por la flota de nuestro país.

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