Un tren refrigerado entre Valencia y Rotterdam sacará de la carretera 20.000 frigos al año

Cada expedición está compuesta por 42 vagones que portan sendos contenedores frigoríficos.

Euro Pool System, proveedor de embalajes reutilizables para la distribución agroalimentaria, y el operador ferroviario Shuttelwise han puesto en marcha una conexión ferroviaria para el transporte de frutas y hortalizas entre Valencia y Rotterdam (Países Bajos) que, tal y como han explicado los responsables del proyecto, nace con la vocación de sacar cada año 20.000 frigos de las carreteras europeas.

La iniciativa, que se ha dado en llamar CoolRail, nació el pasado 6 de mayo y ya opera tres expediciones de ida y vuelta a la semana, si bien sus impulsores planean ampliar el servicio hasta alcanzar las cinco salidas semanales en cada sentido en la segunda mitad del próximo mes de diciembre.

Teniendo en cuenta que cada convoy tiene capacidad para transportar 42 contenedores de 45 pies y que el servicio se prestará 48 semanas al año, encontramos que las cifras que manejan Euro Pool System y sus socios en CoolRail implican dejar de utilizar entre alrededor de 12.000 y 20.000 tráilers frigoríficos cada año, en función del número de trayectos semanales que realice la conexión.

Tiempo de tránsito ajustado
Durante la presentación del servicio, que ha tenido lugar en la capital del Turia, los responsables de Euro Pool System han destacado las ventajas que conlleva su solución logística, entre las que han resaltado unos tiempos de tránsito ciertamente ajustados (Valencia-Rotterdam en 48 horas).

No obstante, al desgranar los días y horas de salida de los trenes han reconocido que las salidas desde la terminal ferroviaria de Silla se produce a las 18:00 horas de los martes, jueves y sábados, los contenedores no están disponibles para ser recogidos en Rotterdam hasta el viernes a las 07:00 horas, domingo a las 11:00 horas y martes a las 07:00 horas, respectivamente, lo que da unos tiempos de tránsito de entre 61 y 65 horas.

Sea como fuere, tanto el director de Euro Pool System para el Sur de Europa, Bartolomé Saro, como el responsable de tráfico internacional de la compañía, Fred Lessing, han asegurado en reiteradas ocasiones que esos tiempos están en línea con lo que tarda en cubrir ese mismo trayecto un camión con un conductor, si bien su objetivo pasa por hacer el viaje en 24 horas menos una vez se solucionen determinadas ineficiencias operativas derivadas de la diferencia de anchos de vía y se haya mejorado la velocidad comercial de los convoyes, que ahora viajan a 100 kilómetros por hora.

El convoy tiene dos puntos de partida: Silla, por un lado, desde donde sale un tren con 31 vagones, y Barcelona, por otro, que expide un convoy de 11 contenedores. Ambos se juntan en Portbou, cambian al ancho de vía europeo y desde allí continúan como una sola expedición hasta su destino final en Rotterdam, pasando por Colonia, donde los responsables de CoolRail no descartan hacer parada en el futuro próximo.

Precios en línea con el mercado
Lessing ha asegurado además en que CoolRail es una opción “competitiva en precio” frente al transporte por carretera. La insistencia de los periodistas presentes en el acto ha logrado arrancar algunas cifras al máximo responsable de transporte internacional de Euro Pool System, que ha explicado que transportar un contenedor a bordo del tren refrigerado puede oscilar entre los 1.800 euros en verano y los 2.500 en invierno, si bien la cantidad final depende del producto. Fuentes del sector consultadas por Todotransporte afirman que estos precios “son de mercado” teniendo en cuenta los 1.800 kilómetros que separan Valencia de Rotterdam.

No obstante, los directivos de Euro Pool System han reiterado que CoolRail “no es una competencia para el transporte por carretera. Es más, los transportistas pueden tomar la decisión de ofrecer ese servicio a sus clientes”, ha asegurado Fred Lessing. Sin embargo, al menos hasta ahora, los servicios de aproximación desde el cliente hasta la terminal valenciana de Silla correrán a cargo de Grupo Travelport, mientras que la última milla desde la terminal de Rotterdam será realizada por Visbeen.

En cualquier caso, Fred Lessing ha subrayado que su deseo es que “la mitad del tren esté en manos de los transportistas”, a quienes ha ofrecido la posibilidad de “comprar el tren completo, haciendo la carretera y poniendo también los contenedores”.

Combatir la escasez de conductores
Bartolomé Saro, por su parte, ha querido dejar claro que la decisión de poner en marcha CoolRail no implica “que no nos guste el transporte por carretera. Movemos decenas de miles de camiones al año y conocemos bien este sector”, ha afirmado, para después sostener que la nueva conexión ferroviaria refrigerada puede contribuir a paliar los principales problemas con los que se topa hoy el transporte por carretera, entre los que ha citado “la falta de chóferes y de estabilidad. Tenemos que cruzar Francia y depende de cuándo y cómo nos dejan o no y además los precios del transporte por carretera suben como consecuencia del encarecimiento del gasóleo”, ha enumerado.

CoolRail opera sin incidencias desde el pasado 6 de mayo.

Lessing ha abundado en estos argumentos al afirmar que la puesta en marcha de CoolRail “no significa ir en contra de los transportistas, sino que la carretera tendrá problemas de chóferes en el futuro y verá mermada su capacidad”. En la actualidad, Euro Pool System mueve 15.000 camiones anuales únicamente transportando cajas vacías. “Podemos sustituir el 40% de ese transporte por el tren”, ha asegurado el directivo de la compañía.

Menor impacto medioambiental
Tanto Saro como Lessing han subrayado que la principal ventaja de este tren es su “menor impacto medioambiental”. De hecho, la operación de CoolRail con las frecuencias mencionadas anteriormente “supondrá recortar en 15.000 toneladas las emisiones anuales de CO2, o lo que es lo mismo, entre un 70% y un 90% respecto al tránsito por carretera”, ha afirmado Saro.

La temperatura de cada contenedor refrigerado se regula en función del producto concreto que transporta. “En el viaje de ida, de Valencia a Rotterdam, el tren va cargado con productos frescos; en el de vuelta, se retornan, plegados, los envases reutilizables que se usan para la distribución de este tipo de alimentos, con el fin de hacer más eficiente el transporte”, afirman desde Euro Pool System.

Esta primera conexión entre Valencia y Rotterdam es sólo “el principio de una red más extensa”, pues sus responsables planean diseñar y operar “conexiones ferroviarias CoolRail a otros destinos prioritarios para las exportaciones españolas, como Alemania, Reino Unido y Escandinavia”.

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