Prueba del Fiat Ducato Furgón 35 140 cv Natural Power: Al compás de los tiempos

Fiat tiene en su Natural Power un magnífico producto para defender la presencia de su Ducato en este periodo en el que la mecánicas diésel son denostadas en los entornos urbanos.

Analizamos en detalle el Fiat Ducato GNC, la variante del conocido furgón que, propulsada por gas natural, se muestra como la alternativa de Fiat al diésel, tomándole ventaja en algunos aspectos. Una de esas ventajas frente al diésel viene de la mano de mayor respeto por el medio ambiente y las prebendas que acompañan a este hecho. La etiqueta ECO que luce en su parabrisas avala su carácter más sostenible, siendo premiado con un descuento del 50%, sobre la tarifa base, en las zonas de aparcamiento SER. No es menor este detalle para aquellos cuyo trabajo requiere de constantes paradas en zonas delimitadas con trazos verdes o azules, pues a final de mes puede suponer un buen pico.

Por supuesto que el valor de compra y el residual son de vital importancia, como lo es el coste del gasto real de consumo de combustible. Respecto al primer punto, no daremos cifras para no confundir al lector, pues tanto las ofertas temporales, como las ayudas oficiales, como la variabilidad de precios de un concesionario a otro, pueden separar demasiado esta cifra en el momento de su adquisición respecto al presente. Del segundo punto, damos cuenta a continuación.

Hay que comenzar por decir que el Ducato GNC puede funcionar con gasolina, pero esta situación está considerada
como una solución puntual, casi “de emergencia”. Así la entendemos porque el depósito admite tan solo 14,5 litros, y porque cuando se hace uso de este combustible la velocidad máxima queda limitada a 90 km/h, así como su capacidad de aceleración. Además, no se contempla la posibilidad de elegir entre ambos combustibles, puesto que la preferencia de suministro será siempre metano, recurriendo a la gasolina solo cuando aquel se hubiere agotado.
Si la cantidad residual del gas desciende por debajo de 1/5 de la capacidad de las bombonas, se “enciende” la reserva, parpadeando las cuatro barras del cuadro de instrumentos que indicaban el nivel de llenado.

Nosotros hemos llegado a este punto después de haber rodado 360 km durante 6 horas y 50 minutos por todo tipo de terrenos (autopista, autovía, carretera de montaña, nacional, y conducción urbana), obteniendo un consumo medio final de 8,15 kg/100 km. Una vez consumido todo el gas, la gasolina alimenta al motor, apareciendo el símbolo de un surtidor sobre las letras CNG que acompañaban siempre a las mencionadas barras verticales, ahora ya todas “huecas” y sin parpadeo.

Con todo, Fiat tiene en su Natural Power un magnífico producto para defender la presencia de su Ducato en este periodo en el que la mecánicas diésel son denostadas en los entornos urbanos. Un furgón agradable de conducir, y con un rendimiento del motor que le permite circular sin complejos tanto en la ciudad como fuera de ella, y con una autonomía en torno a los 400 km solo con metano. Una opción muy a tener en cuenta.

LEA LA PRUEBA COMPLETA EN LA REVISTA TODOTRANSPORTE O CONSULTE NUESTRO BUSCAPRUEBAS

Comparte en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *