Los transportistas autónomos pierden el 24% de su flota en cinco años y las sociedades mercantiles la incrementan un 25%

El número de empresas con más de 20 vehículos ha crecido un 35%, y con más de 60 un 44%.

La flota de vehículos de transporte (tanto pesados como ligeros) en manos de los autónomos ha descendido en cinco años (entre enero de 2014 y enero de 2019) en casi un 24%, caída que en el caso de las cooperativas es del 18%, datos que contrastan con el hecho de que la flota de vehículos perteneciente a sociedades mercantiles ha aumentado en un 25%.

Así, si en enero de 2014 un total de 64.666 vehículos estaban vinculados a personas físicas y 11.972 a cooperativas, en enero del presente ejercicio las cifras respectivas eran 49.223 y 9.875. Por otro lado, si hace un lustro un total de 143.670 vehículos pertenecían a sociedades mercantiles en la actualidad el número es de 179.226.

Se trata de datos derivados de un estudio comparativo llevado a cabo por Fenadismer a partir de los datos que constan en el Registro Público de Empresas de Transportes que depende del Ministerio de Fomento, y que permiten concluir a esta organización de transportistas que el continuo crecimiento que ha experimentado la actividad en el sector del transporte público por carretera en los últimos cinco años, tras la salida de la crisis en 2014, “no ha beneficiado por igual a todas las empresas transportistas españolas, sino bien al contrario, de este periodo de recuperación económica han resultado beneficiadas exclusivamente las sociedades y las grandes empresas de transporte, en detrimento de los transportistas autónomos y las cooperativas de transporte“.

El estudio pone de manifiesto que pese a que el número total de empresas de transporte público de mercancías por carretera que operan en España se ha reducido de forma importante en estos cinco años, pasando de 102.448 empresas en enero de 2014 a 99.097 en enero de 2019, “sin embargo resulta relevante el fuerte crecimiento en el número de empresas que ostentan una mayor flota de vehículos”.

De este modo, las empresas que tienen una flota superior a los 20 vehículos han crecido en un 35%, siendo especialmente significativo el crecimiento experimentado en el número de empresas con flota superior a los 60 vehículos, con más de un 44%. En este punto, desde la organización que preside Julio Villaescusa apuntan que “son precisamente las empresas de mayor tamaño las que además han llevado a cabo procesos de deslocalización de su actividad, domiciliando parte de su flota en otros países europeos, principalmente Europa del Este por sus menores costes fiscales y laborales, para continuar operando en el mercado español de transporte, tanto nacional como internacional”.

De hecho, en la tradicional división en la configuración del sector del transporte por carretera, de una parte entre empresas transportistas con una flota de hasta cinco vehículos (que habitualmente han sido mayoritariamente autónomos y pequeñas empresas familiares) y de otra parte las empresas con flota superior a cinco vehículos (principalmente sociedades), se observa en este periodo un claro retroceso en las empresas de menor dimensión, lo que ha supuesto la desaparición en estos cinco últimos años de 6.058 autónomos y microempresas frente al incremento en 2.707 empresas nuevas más de las de mayor dimensión.

Esta reducción en el número de empresas de menor tamaño también se traduce en una importante disminución de la flota de que son titulares, “lo que ha supuesto como consecuencia la pérdida de la hegemonía que ostentaban hasta 2014”, señalan en Fenadismer. Y es que si en enero de 2014 las empresas de menor dimensión copaban el 50’8% del total de la flota y las de mayor dimensión el 49’2%; en la actualidad las empresas de menor dimensión representan el 41’7%. En detalle, las empresas de hasta cinco vehículos sumaban un total de 154.965 unidades, dato que actualmente es de 141.170, al tiempo que las empresas de más de cinco vehículos han pasado de sumar 150.098 unidades a 198.332 a comienzos de este año.

Apoyo a los más pequeños

Ante esta realidad, la propuesta Fenadismer pasa por solicitar al nuevo Gobierno la aprobación de un plan de apoyo a los transportistas autónomos, las microempresas y las entidades de la economía social de transporte, el cual deberá centrarse, defienden desde esta asociación, “en la adopción de medidas que fortalezcan su capacidad de contratación frente a sus clientes, sancionando los incumplimientos en los plazos de pagos y aquellas conductas que impongan contrataciones por debajo de costes, el no incremento de la fiscalidad al sector del transporte, tanto en lo que se refiere a la imposición sobre los carburantes como en el no establecimiento de la tarificación por el uso de las carreteras, y favorecer su introducción en las nuevas tecnologías aplicadas al transporte por carretera”.

Con todo, Fenadismer confirma su intención de seguir insistiendo en que se ponga en marcha de forma efectiva un plan de lucha contra la competencia desleal que llevan a cabo las empresas deslocalizadas, en terceros países europeos “y que operan en el mercado español de forma totalmente impune, controlando en la actualidad casi una tercera parte del transporte internacional español, lo que representa un verdadero ‘cáncer’ para el tejido empresarial español”.

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