Los carroceros andaluces denuncian que las demoras en las ITV de la región les restan competitividad

El retraso a la hora de legalizar reformas cuesta a los transportistas andaluces alrededor de 15 millones de euros al año.

La Asociación Andaluza de Empresas Fabricantes de Carrocerías y Remolques (Anfacar) ha hecho público un comunicado en el que denuncia que las demoras que se producen en las ITV de Veiasa (propiedad exclusiva de la Junta de Andalucía) a la hora de legalizar las reformas que se efectúan en los vehículos industriales o comerciales de la región sitúa a los carroceros andaluces «en una clara desventaja competitiva ante el hecho de que en otras comunidades autónomas españolas los plazos de tramitación son significativamente menores» (entre una semana y diez días).

«Las consecuencias para el propietario de un camión con una reforma de ponerle una caja basculante, instalar una plataforma elevadora para cargar mercancías o si modifica su furgoneta para convertirla en vehículo isotermo, son desesperantes«, denuncian desde Anfacar, cuyos responsables cifran el retraso medio a la hora de pasar esas inspecciones no periódicas en alrededor de un mes y medio desde que la estación de ITV recibe la documentación hasta que el personal de Veiasa certifica que eso vehículo está en condiciones de circular.

Entre tanto, los propietarios de los camiones y furgonetas reformados «no pueden disponer del vehículo, que en la mayoría de los casos es un elemento necesario para el trabajo de autónomos y de empresas«. En este sentido, desde Anfacar subrayan «los costes que supone tener un camión o una furgoneta parado un mes y otro mes«.

Y es que a la pérdida de ingresos derivada de la falta de operatividad del vehículo en cuestión hay que sumar «los gastos que hay que pagar a la financiera, así como el deterioro de la imagen ante los clientes«. En definitiva, los retrasos en las estaciones de ITV de Veiasa provocan «cuantiosas pérdidas si se suman los miles de vehículos que cada año tramitan» este tipo de instalaciones.

Desde Anfacar destacan que «una estimación bastante realista sobre el coste de los plazos de demora existente en Andalucía para la tramitación de reformas con proyecto en vehículos industriales y comerciales alcanza un valor mínimo de 15 millones de euros anuales«. Los carroceros andaluces obtienen esta cifra al calcular que en la región se hacen alrededor de 10.000 reformas anuales y que cada una de ellas se ve demorada diez días hábiles con respecto a los plazos que se manejan en otras comunidades autónomos y que el coste medio de tener parado un vehículo industrial o comercial asciende a 150 euros diarios.

Las demoras que se producen en las ITV de Veiasa a la hora de llevar a cabo estas inspecciones no periódicas lleva siendo denunciada por Anfacar desde su creación, hace ahora 12 años. A pesar de que Veiasa ha incrementado recientemente su plantilla el problema está muy lejos de resolverse, puesto que esta ampliación del personal «sólo ha afectado a inspectores y administrativos«, pero no a los técnicos encargados de inspeccionar este tipo de reformas, quienes «requieren de una preparación técnica, además de la titulación académica, ya que es necesario el conocimiento de toda la extensa, compleja y cambiante normativa que afecta a las reformas de vehículos«.

Anfacar aprovecha su comunicado para calificar como «llamativo» el hecho de que «a estas alturas, las ITV de Veiasa no dispongan de un sistema informático para presentar la documentación técnica para legalizar una reforma de un vehículo, teniendo que llevarse la documentación personalmente a la ITV en papel o CD«.

Los responsables de Anfacar han solicitado con carácter de urgencia una entrevista con Javier Ramírez Garcíadirector general de Industria de la Junta de Andalucía, nombrado hace 15 días consejero delegado de Veiasa, con el objetivo de informarle «de primera mano» acerca de las «urgentes demandas del sector«.

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