“La situación creada es un disparate”, denuncia Atfrie ante la nueva norma de estiba

“Se nota que el legislador de la DGT no conoce el transporte”, disparan desde Atfrie.

La situación creada es un auténtico disparate, una aberración jurídica total ante la incongruencia de lo que, hasta ahora, la normativa de transporte entiende y regula, y la creada en sentido contrario por quienes deben vigilar la seguridad vial, pero sin entrometerse en quebrar las relaciones comerciales de transporte que, para ello, el Ministerio de Fomento es el competente y ha regulado conforme a la Ley de Contrato de Transporte Terrestre”.

Así se ha despachado Atfrie en un nada amable comunicado ante la entrada en vigor del ante la próxima entrada en vigor del Real Decreto 563/2017 regulador de las inspecciones técnicas en carretera de vehículos comerciales. Y es que desde la Asociación Española de Empresarios de Transporte Bajo Temperatura Dirigida denuncian abiertamente que desde el próximo 20 de mayo “serán los empresarios de transporte y sus conductores profesionales los que tengan que demostrar a los agentes de control en carretera que la carga que transportan está en perfectas condiciones de amarre, garantizándose seguridad vial durante la fase de transporte efectivo”.

Desde la organización que preside José María Arnedo se apunta que salvo los casos de carga fraccionada (paquetería), mudanzas y portavehículos, las operaciones de carga las realiza el cargador, no el transportista, y las de descarga el destinatario, no el transportista. Así, la Ley de Contrato da la opción a que sea responsabilidad del transportista, bajo la cláusula del pacto en contrario, “pero está comprobado que el 90% de los casos lo realiza cargador y destinatario del transporte: incluso le ‘invitan’ al conductor a que no esté presente en los momentos de estiba y desestiba”.

En su análisis, Atfrie destaca que la Norma UNE sobre correcta estiba es totalmente técnica, llena de ecuaciones, dirigida sólo a fabricantes de semirremolques, de cinchas, de sujeciones, para que procedan a cambiar materiales y diseños de amarres por otros que garanticen seguridad durante la fase de transporte efectivo. En otras palabras, “el empresario de transporte no es el destinatario de dicha norma”.

Y continúan advirtiendo de que al sector del transporte no se le tiene que responsabilizar en todos los casos de lo que no es responsable. “Resulta incongruente que se responsabilice al titular de la autorización administrativa para circular por la mala estiba cuando muchas veces el titular del vehículo que arrastra, la tractora, es diferente del que es dueño del almacén rodante. En este caso, ¿quién es el responsable?”, se cuestionan.

Inspección de la Guardia Civil
Concretamente, en el sector del transporte frigorífico, desde Atfrie explican que en el momento de la inspección visual de la Guardia Civil la apertura de las puertas deriva, en primera vista, una pila de palets y de cajas; para observar la correcta estiba de estas y de las que le siguen hasta el inicio del semirremolque habría que desestibar unas tras otras, ya que las distancias entre las mismas son de centímetros. Se pierde el fluido frigorígeno y la mercancía pierde calidad y salubridad. “¿Quien tiene la culpa en ese caso? Eso en inspección visual; pero y si decide la AT-GC trasladar el vehículo a la ITV más cercana o instalaciones técnicas más cercanas a realizar una comprobación más a fondo, quién asume los tiempos? Y si le inmovilizan, quién asume la paralización?”

“Se nota que el legislador de la DGT no conoce el transporte”, disparan desde Atfrie, para rematar que “toda esta incongruencia se la hemos informado a las asociaciones de cargadores, cuyas empresas que representan, el 90% de los casos son quienes cargan y descargan”.

Ante esta delicada situación, desde este colectivo no dejan de recomendar a los conductores profesionales de las empresas de transporte frigorífico que tengan a mano básculas móviles para controlar el peso de la mercancía que les estiban (“muchas veces llevan más carga que la permitida, sin ellos saberlo y aceptarlo”, recuerdan), y que dejen constancia en la carta de porte, CMR o documento de control, los realmente ejecutores de la carga y de la descarga, a efectos probatorios que no estuvieron ni presentes ni ejecutando tales labores.

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