Europa reconoce el salario mínimo para transportistas desplazados a otro país desde el cuarto día

La comisaria de Transportes Violeta Bulc interviene en rueda de prensa hoy en Bruselas en presencia del vicepresidente Maros Sefcovic.

La Comisión Europea ha desvelado finalmente el nuevo paquete de medidas legislativas relacionadas con el transporte por carretera, que será acompañado por un segundo paquete dentro de un año. Dentro de las medidas que acaban de ser presentadas en Bruselas figura que el salario mínimo para transportistas desplazados a otro país será de aplicación a partir del cuarto día de trabajo en ese país en un periodo de un mes en el caso de realización de transporte internacional, mientras que el ámbito del cabotaje la medida será de aplicación a partir del primer servicio.

Asimismo, desaparece la necesidad de tener que contar con un representante en el país de destino y la documentación puede ser presentada por la empresa en formato electrónico. De cara a controlar la llegada a un nuevo país por parte del transportista, éste deberá indicarlo por medio del tacógrafo, un requisito que se simplificará en un futuro con la llegada del denominado tacógrafo inteligente.

La Comisión ha presentado también cambios de calado en el ámbito del transporte de cabotaje, que pasa de estar limitado a tres operaciones en un periodo de siete días a no estar sujeto a ningún límite de operaciones pero ahora en un periodo de cinco días. «No queremos ni más liberalización ni tampoco el cierre del mercado europeo, pero sí buscamos la reducción de los camiones que circulan sin carga«, ha apuntado la comisaria de Transporte Violeta Bulc en rueda de prensa. Desde la Comisión aportan el dato de que el 23% de los camiones que circulan por las carreteras europeas lo hacen en vacío.

Desde la Comisión explican que la nueva normativa supone un paso al frente a la hora de aplicar un concepto más realista y más flexible al no tener que contar las operaciones con las dificultades en materia inspectora que representaba la situación anterior.

Prohibido descansar en cabina

Uno de los cambios más esperados por buena parte del sector español del transporte de mercancías tiene que ver con la flexibilización de la normativa de tiempos de conducción y descanso, la conocida como «vuelta a casa» para facilitar la conciliación de la vida familiar de los conductores y poder rentabilizar en mayor medida los vehículos al estar menos tiempo detenidos lejos de la base.

Finalmente, la Comisión ha optado por modificar la normativa actual al permitir que un periodo de cuatro semanas el conductor pueda tomar en ruta dos descansos reducidos de 24 horas para ser compensado con las horas restantes en el siguiente descanso semanal normal. Junto con esta novedad aparece la prohibición para realizar el descanso semanal normal de 45 horas en la cabina del vehículo y la obligación para los empresarios de facilitar otro tipo de acomodación para este descanso cuando no sea posible la vuelta a casa. Con todo, la nueva regulación establece que cada tres semanas el conductor deberá regresar a casa.

No deja fuera la Comisión de su nuevo paquete legislativo el fenómeno de las empresas buzón, contra las que asegura va a reforzar su lucha mediante un mayor control, mayor coordinación entre los estados y el establecimiento de nuevas exigencias en relación con el establecimiento de empresas creadas en otro país para beneficiarse de normas menos exigentes.

Para dentro de unos meses se anuncia además la llegada de las primeras normativas de emisiones de CO2 para vehículos pesados, dentro de un plan enfocado a mejorar la sostenibilidad del transporte por carretera y reducir la dependencia del petróleo.

Con todo ello, la comisaria responsable de Transportes, Violeta Bulc, no oculta que «la UE tiene una oportunidad única para liderar la modernización del transporte por carretera no solo dentro de nuestras fronteras, sino también a nivel mundial. Nuestras reformas sentarán las bases para implantar soluciones digitales estandarizadas en el transporte por carretera, establecer unas condiciones sociales más justas y garantizar el cumplimiento de las normas de mercado. Ayudarán a reducir los costes socioeconómicos del transporte —el tiempo perdido en la carretera, los muertos y heridos graves en accidentes de tráfico y los riesgos de la contaminación y el ruido para la salud— y, al mismo tiempo, a satisfacer las necesidades de los ciudadanos, las empresas y la naturaleza. Las normas comunes y los servicios transfronterizos contribuirán también a que los desplazamientos multimodales sean una realidad en toda Europa».

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