El gasóleo español es el quinto más barato de la Unión Europea

La baja fiscalidad que se da en España hace que cada transportista se ahorre más de 4.600 euros por camión y año.
La «relativa» baja fiscalidad que se da en España hace que cada transportista se ahorre más de 6.000 euros por camión y año.

El precio de venta al público del gasóleo de automoción en España es el quinto más barato de la UE-28, según los datos recogidos por el Boletín Petrolero de la UE.

Sólo Letonia, Lituania, Luxemburgo y Polonia venden el gasóleo más barato. Y es que cada litro de diésel cuesta, de media, en nuestro país 96 céntimos de euro, mientras que el promedio de la Unión Europea ampliada se sitúa en los 1,09 euros, un 13,5% más caro que el PVP que se da en las gasolineras españolas.

Antes de impuestos el panorama es muy diferente. Sin aplicar la carga fiscal, el gasóleo español es el decimotercero más caro de la Unión Europea. O, dicho de otro modo, hay 15 países en los que el litro de diésel cuesta menos (sin contar las tasas) que en España.

Y es que, a pesar de que el 54% de carga impositiva que pagamos por cada litro de gasóleo en España pueda parecernos un porcentaje muy elevado, lo cierto es que los impuestos sobre los hidrocarburos se sitúan en la banda baja de los que se aplican en la Unión Europea, donde la fiscalidad media sobre el gasoil asciende al 61%, siete puntos por encima de la que se da en nuestro país.

Por eso, si aplicáramos en España la misma fiscalidad que la que se da de media en Europa, el precio del gasóleo en la actualidad ascendería a algo más de 1,09 euros, 13 céntimos más caro que el que se cobra en nuestro país.

Teniendo en cuenta los datos recogidos por el Observatorio de Costes del Transporte de Mercancías del Ministerio de Fomento, un camión articulado de carga general consume una media de 38,5 litros a los 100 kilómetros y recorre 120.000 kilómetros anuales, por lo que si en España se aplicara la fiscalidad media europea sobre el gasóleo, los transportistas pagarían 6.000 euros más por cada camión al año.

Incertidumbre política

La incertidumbre política que España vive en la actualidad hace difícil predecir qué sucederá con los impuestos que gravan los hidrocarburos a corto y medio plazo. Lo que está claro es que siempre que tiene ocasión Bruselas recuerda al Estado español que debería incrementar la fiscalidad sobre la energía como herramienta para reducir el elevado déficit público de nuestro país.

Mientras la incógnita de qué pasará con los impuestos sobre los hidrocarburos sigue en el aire, el precio del petróleo, en niveles nunca vistos desde 2004, da un respiro a las economías occidentales, a empresarios y a consumidores particulares, que desde hace ya algún tiempo pagan el litro de carburante por debajo del euro.

El petróleo seguirá barato

Aunque son conceptos diferentes y en demasiadas ocasiones las gráficas del precio del petróleo y de los carburantes no evolucionan de forma paralela, parece que el abaratamiento del crudo Brent, que el martes, 12 de enero, cerraba la sesión ligeramente por debajo de los 31 dólares/barril, augura unos precios de los combustibles de automoción contenidos para el futuro próximo.

Y parece que el petróleo a precios bajos no será flor de un día. Al menos así lo entienden los analistas del banco estadounidense Morgan Stanley, quienes ya han advertido de que la depreciación del yuan que previsiblemente llevará a cabo China próximamente podría desencadenar un nuevo desplome del crudo hasta los 20 dólares por barril.

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