Claves para un correcto mantenimiento de las sondas lambda

Los vehículos modernos incorporan dos sensores lambda, que deben ser sustituidos cada 161.000 km.

Los sensores lambda o sensores de oxígeno son los responsables de determinar la relación de aire y combustible óptima y de garantizar la combustión completa del combustible. Son de ayuda para reducir el consumo y las emisiones nocivas a la atmósfera.

¿Qué tipos de sensores Lambda existen?

  • Sensores de dióxido de circonio.
  • Sensores de dióxido de circonio de banda ancha.
  • Sensores de titanio.
  • Existen también sensores con calefacción y sin calefacción. Los primeros se caracterizan por una vida útil más larga, un arranque más rápido y una capacidad de cálculo superior.

¿Cuáles son los síntomas de las sondas Lambda en mal estado?

Una mala economía del combustible. En caso de una avería con la sonda lambda, se producirá una relación aire-combustible incorrecta, lo que puede dar lugar a una mezcla rica. Eso quiere decir que provocará que su vehículo consuma más combustible del que es necesario. Sustituir el dispositivo averiado puede llegar a reducir el consumo de combustible casi un 40%.

Ralentí brusco. Es un indicio temprano de que el sensor se averiará pronto. Mientras se detiene en un semáforo o en un stop, puede percibir que su vehículo tiene tendencia a adelantarse o viceversa, que la reacción después de pisar el acelerador se retrase.

Se enciende el indicador luminoso del panel del salpicadero. Cuando se avería este sensor, es posible que se pueda ver la correspondiente luz de advertencia encenderse en el panel de instrumentos. Si se realizan unas pruebas OBD es posible que aparezca el código de error P0134 o P0131.

Olor a huevo podrido. En caso de que la mezcla de aire y combustible sea pobre, puede permanecer el oxígeno en el convertidor catalítico cuando se apaga el motor. En esta parte, dentro del convertidor catalítico, el oxígeno reacciona con los gases de escape. Después, cuando se vuelve a arrancar el motor pasado un tiempo, puede aparecer mal olor, como de un huevo podrido.

Avería del convertidor catalítico. Si la mezcla de aire y combustible es demasiado rica, la temperatura del sistema de escape del vehículo aumenta. Entonces, el monolito cerámico empieza a derretirse al estar expuesto a un calor extremo, obstruyendo así el conducto. En caso de que se produzcan daños graves, puede disminuir la potencia del motor drásticamente.

Aumentan las emisiones de escape. Los sensores en mal estado no pueden garantizar la reducción de las emisiones de escape, lo que significa que su vehículo no pasará las pruebas de emisiones.

¿Qué provoca la avería de la sonda Lambda?

  • Que esté expuesta a las vibraciones, las temperaturas extremadamente altas o que sufra daños de algún tipo.
  • Los distintos tipos de contaminación: del combustible, líquido anticongelante, de los aditivos para el motor, de aceite o plomo.

Tanto si está experimentando los problemas que se han mencionado anteriormente como si no, será necesario sustituir la sonda o sensores lambda (los vehículos modernos suelen llevar dos de ellos) una vez cada 161.000 km. Puede hacerlo utilizando el sitio web de repuestosauto.es. Existen muchas empresas de confianza que disponen de sensores lambda en su catálogo: Denso, Bosch, BluePrint, NGK, Hella, Febi Bilstein, etc.

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