Bruselas aprueba que Italia subvencione con dinero público el cambio modal de la carretera al barco y al tren

La Comisión aprueba la subvención del cambio modal porque es "beneficiosa para el medio ambiente".
La Comisión aprueba la subvención del cambio modal porque es “beneficiosa para el medio ambiente”.

La Comisión Europea ha asegurado que dos iniciativas puestas en marcha por el Gobierno italiano para promover el cambio modal del tráfico de mercancías desde la carretera hacia el transporte ferroviario o marítimo (Ferrobonus y Marebonus, respectivamente) no suponen una ayuda de Estado encubierta según las normas comunitarias.

En palabras del Ejecutivo comunitario, estas medidas permitirán que el país transalpino “avance en pos de la consecución de objetivos relacionados con el transporte y el medio ambiente”, a la vez que “mantiene la competencia” entre los diferentes modos y empresas en el mercado único.

Ferrobonus
La primera de las medidas impulsadas por el Gobierno italiano, para la que se ha reservado una dotación presupuestaria de 225 millones de euros, pretende impulsar el cambio modal de la carretera al tren por medio de la concesión de ayudas a los operadores de transporte ferroviario.

Bruselas asegura que “apoyar a un modo de transporte que es menos contaminante que la carretera tendrá un impacto positivo en el medio ambiente”, mientras que “descongestionar la carretera será beneficioso en términos de movilidad”.

Por estos motivos, las normas de la Unión Europea en lo que a ayudas de Estado se refiere permiten el apoyo público al transporte ferroviario si se dan determinadas condiciones. Precisamente ése es, en opinión de la Comisión, el escenario que se da en Italia, donde el esquema de ayudas “está abierto a todas las compañías que operan en el mercado de transporte ferroviario de mercancías”.

Las ayudas, comúnmente conocidas con la denominación genérica de Ferrobonus, se traducirán en una reducción de las cargas en infraestructuras y de los costes externos que deben afrontar los operadores ferroviarios, que son superiores a las que deben hacer frente las empresas de transporte de mercancías por carretera.

Marebonus
La segunda medida, que se ha dado en llamar Marebonus, está dotada con 138 millones de dinero público que tienen como objetivo trasladar cargas del camión al barco. Al igual que en la iniciativa tendente a favorecer el ferrocarril, este esquema de ayudas conducirá a reducir el tráfico de vehículos pesados en las carreteras y disminuir la polución.

Bruselas ha aprobado las subvenciones para el transporte marítimo de mercancías porque en el mercado italiano se dan determinadas condiciones que las hacen posibles. El programa concederá ayudas a las compañías que pongan en marcha nuevas líneas marítimas o mejoren las ya existentes. Eso sí, el apoyo público está limitado a cubrir parte de los costes extraordinarios derivados del cambio de modelo hacia uno más respetuoso con el medio ambiente.

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