Acción directa (II): sí, de nuevo, al derecho de cobro del transportista efectivo. Por Néstor Val, director gerente de Lextransport Grupo

Como ya adelantamos en nuestro número de febrero de 2018, el derecho de cobro del transportista por el viaje realizado permanece intacto al margen de que el cargador principal hubiera ya pagado por razón del mismo porte al contractual, intermediario u operador. Así lo confirmó en su momento el Tribunal Supremo resultando nuevamente ratificado y confirmado en una nueva sentencia dictada recientemente.

La acción directa nace con la reforma de la LOTT en 2013 con la finalidad de garantizar en cualquier caso el cobro por el transportista del viaje realizado, dada su condición de parte débil de la relación contractual, circunstancia que ha permitido a su vez, además, reducir considerablemente las cadenas de subcontratación en el transporte donde podían llegar a intervenir un gran número de sujetos diferentes hasta la efectiva realización del porte por uno de ellos.

Pues bien, al fallo dictado en un primer momento por el Tribunal Supremo se une ahora el promulgado a finales de 2019 a razón del recurso de casación interpuesto frente a una sentencia dictada por la Sección 1ª de la Audiencia Provincial de Oviedo, sobre la acción directa que tienen los porteadores efectivos contra el cargador principal por el impago del porte por el contractual. Así, resuelve el Supremo señalando que el principal responde de todo lo que adeuda el cargador contractual al transportista efectivo, aun cuando el primero ya haya pagado al segundo el porte.

¿Qué consecuencia supone esto? Pues la más importante es que puede darse y se da la situación de que el cargador principal tenga que pagar dos veces por el mismo servicio, por un lado el pago que le correspondería hacer el contractual derivado de la subcontración y, por otro, el correspondiente a la reclamación del transportista efectivo, por el viaje realizado y no pagado por el intermediario, esto es, el cargador contractual.

Recordemos que la acción directa permite al transportista efectivo, es decir, quien realiza materialmente el transporte de la mercancía desde origen hasta destino, actuar frente al cargador principal, así como contra todos aquellos otros que forman parte de la cadena de subcontratación como garantía para el cobro del servicio realizado. De esta manera, el cargador principal solo podría librarse de una posible reclamación en ejercicio de la acción directa en el caso exclusivo de que se incluyese en el contrato de transporte una cláusula prohibiendo expresamente la subcontratación del viaje.

Con todo ello, como decíamos al inicio de nuestro artículo, no solo se garantiza siempre el derecho de cobro del porte por el transportista efectivo sino, además, que las largas cadenas de subcontratación, tan habituales en el transporte, dejen de tener sentido toda vez que al cargador principal ya no le interese que participen demasiados intermediarios sin ningún tipo de aporte económico y con el riesgo de tener que hacer frente al impago por cualquiera de ellos.

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